viernes, 6 de mayo de 2016

EL CEREBRO ADICTO

EL CEREBRO ADICTO

Por:

Federico   Avila Juárez


Palabras clave.
Signos de dependencia, Tallo cerebral, Corteza cerebral, Sistema límbico, síndrome de abstinencia, dopamina, conexiones interneurales.

Introducción.
Hace algunos años el ser adicto a alguna droga o producto etílico, era considerado como falto de carácter moralidad deficiente y que carecía de fuerza de voluntad. A los adictos se les etiquetaba negativamente y en lugar de auxiliarlos se les castigaba; pero no fue sino hasta que se hicieron estudios científicos recientes de la conducta de los adictos que demostraron que era una enfermedad crónica como la diabetes, ya que las adiciones tenían todas las características de una enfermedad.

Desarrollo.
Las adiciones se consideran hoy una enfermedad del cerebro porque es ahí donde atacan directamente y modifican la conducta del sujeto.
En una primera etapa (Baler, 2002) el paciente utiliza sustancias para alcanzar la euforia que brindan. Después el cerebro empieza a adaptarse a las sustancias y aparecen los primeros signos de dependencia, como por ejemplo imposibilidad de dejarla, gastar en la droga más de lo que se tiene, robar parta obtenerla y sentir que se necesita de ella para sobrevivir.
Las drogas atacan al cerebro a tres niveles:
A nivel del Tallo Cerebral. Este nivel controla el ritmo cardiaco, la respiración y el sueño.
A nivel de la Corteza Cerebral. Aquí se procesa la información sensorial, nos permite pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones.
A nivel del Sistema Límbico. Este sistema motiva al individuo a repetir conductas necesarias para la supervivencia y la reproducción como lo es el alimentarse y el sexo.
Cuando hay dosis masivas de dopamina (Neurotransmisor que cumple funciones muy específicas en el sistema nervioso central), por ingestión de droga el cerebro se acostumbra rápidamente a ella y cuando falta la dopamina, la persona se comporta con apatía y depresión.
Cuando el cerebro comienza a adaptarse a los altos niveles de dopamina, el individuo tiene que usar más y más droga para obtener el mismo efecto, es decir, se desarrolla tolerancia a la droga. La falta de droga provoca el síndrome de abstinencia y entonces el individuo presenta síntomas como, ansiedad, irritabilidad, nauseas, insomnio, episodios de sudoración, temblores y psicosis.
Se ha especulado mucho si la adición a las drogas es por causas genéticas o por factores sociales y ambientales. Se dice que los factores genéticos cubren del 40 al 60% de riesgo total y el otro 40% lo cubren factores ambientales, sociales, culturales y dietéticos. Baler (2002).
Dentro de la población considerada como de alto riesgo, están los adolescentes que constituyen el extracto más vulnerable. La adolescencia es una época en la que se están desarrollando todas las conexiones interneurales y si se expone el cerebro a los efectos de la droga tiene consecuencias mucho más dañinas.
Otro grupo de alto riesgo está formado por las personas que tienen algún tipo de padecimiento mental como bipolaridad o esquizofrenia. Aproximadamente el 60% de las personas con problemas de abuso de sustancias tienen una enfermedad psiquiátrica. Baler (2002).
“Las drogas también son un problema social, tener un adicto en la familia, la modifica, afecta su calidad de vida y tiene un impacto emocional, económico y social”. Medina Mora (2002).
            Algunos pueden recibir tratamiento con fármacos; otros requerirán terapias cognitivo-conductuales o intervenciones motivacionales combinadas con farmacoterapia.

El tratamiento se define según la persona, el tipo de sustancia, el ambiente en que vive y sus recursos, internos y externos. No se intenta resolver únicamente el problema bioquímico, sino considerar al individuo y su contexto: su familia y su lugar de trabajo. En definitiva, se requiere una terapia multidimensional que procure entrenar nuevamente un cerebro que aprendió algo totalmente anormal, pues la adicción, en última instancia, es una enfermedad de aprendizaje.

            Entre los factores negativos se encuentran por ejemplo, los padres adictos, la pobreza extrema, la mala alimentación, la falta de ejercicio, un ambiente que no sea confiable para los chicos, un entorno de violencia. Baler (2002)

¿Por qué he elegido este tema?
El perfil del psicólogo en cualquier universidad está pensado para atender pacientes en el ámbito de la psicología clínica; y dentro de esta entra la atención a pacientes con adicciones.  Entonces, como mi formación está en tres orientaciones, y una de estas es la clínica, no me es desconocida la terminología utilizada en este artículo. Esto me facilita el trabajo.

¿De dónde partí para empezar a escribir?

Primero hice una primera lectura como de exploración, que decía un investigador y que decía otro; a que se referían ambos. Después hice una búsqueda de dos o tres artículos de confianza que me hablaran sobre el tema; unos hablaban de consecuencias sociales y otros de aspectos antropológicos; acto seguido volví a hacer una segunda lectura del artículo, esta vez para organizar las ideas y extraerlas a mi borrador. Finalmente me apoyé en lo que conocía sobre el tema extraído de los conocimientos de psicología y de cómo percibo que se escriben los artículos.

Conclusiones.
            Un país, un estado o un municipio que tenga este problema de las adiciones, deben proporcionar su solución como si fuera una arista. Iniciar frentes por generación de empleos para que las familias tengan ingresos económicos y un mejor nivel de vida; tomar en cuenta a los jóvenes políticamente, ya que necesitan sentir que ocupan un espacio en la sociedad, esto es muy importante para ellos. No dejar de lado la educación comunitaria, familiar y personal. Ofrecer oportunidades de preparación para los habitantes de un municipio es muy importante. La implementación de centros recreativos. Un lugar donde disipar energías físicas es benéfico para la salud. Desplegar una política de no venta de cigarros, alcohol o enervantes a los adolescentes. Es toda una gama de actividades que el estado está dejando de lado.
            Hoy en día que están de moda las elecciones políticas en algunos de nuestros estados y municipios, los candidatos a munícipes están dejando de lado estos temas.

Fuente de información.

Guerrero Mothelet, V. (06/05/2016). El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, Pp., 10 y sig.
Ruíz Contreras, A, et al. EL CEREBRO ADICTO. 06/05/2016, Sitio web: https://www.uv.mx/rm/num_anteriores/revmedica_vol_especial_2012/articulos/el_cerebro.pdf



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